RUMBO AL AVIÓN COMERCIAL 100% ELÉCTRICO.

Hace escasos meses  VOLOTEA anunciaba su acuerdo de  colaboración con el fabricante DANTE Aeronautical para el desarrollo conjunto de un nuevo avión comercial híbrido, capaz de volar combinando energía eléctrica y combustible convencional. De momento brindando impacto mediático, y quien sabe si en un futuro operando varios de estos aparatos en su propia  flota, la compañía aérea lanza un mensaje de modernidad y compromiso con la protección del medio ambiente.

Volotea proporcionará a DANTE datos de análisis de mercado y datos técnicos, además la compañía ha puesto a su disposición a sus ingenieros y su equipo comercial para desarrollar esta oportunidad de mercado y prestar apoyo técnico.

Créditos:  Dante Aeronautical

DANTE Aeronautical es una start-up aeronáutica con sedes en España y Australia, creada con la misión de revolucionar la industria con la integración de distintas disciplinas, como aerodinámica, fabricación avanzada, materiales compuestos y motores eléctricos.

Miguel Madinabeitia, cofundador de DANTE Aeronautical, asegura que si realmente se quiere alcanzar  mayor  sostenibilidad para la aviación, se debe  cumplir con los objetivos de reducción de emisiones requeridos, pero a través de modelos de negocio y operación realistas. “Un avión totalmente eléctrico es un buen objetivo a largo plazo, pero a corto y medio plazo tendrá un impacto a nivel social y medioambiental mínimo, pues solo será viable en contados casos, y probablemente para clases sociales acomodadas dispuestas a pagar tarifas mucho más altas”.

La utilización de un sistema híbrido cumple la función de extender el alcance de una planta propulsora puramente eléctrica, y por ello representa una oportunidad real para reducir drásticamente las emisiones a corto plazo, ya que permiten un nuevo mercado para el transporte aéreo regional, con tiempos de viaje puerta a puerta significativamente más cortos y a costes competitivos. En DANTE estamos desarrollando la tecnología adecuada, y VOLOTEA  está apoyando el proyecto para que sea una realidad comercial”, apunto Miquel Madinabeitia.

Créditos:  Dante Aeronautical

No es la primera vez que una aerolínea  abandera un proyecto similar, Easyjet tiempo atrás protagonizó un anuncio muy similar. En ambos casos el concepto viene a ser lo mismo, pasa por crear un paso intermedio hacia el objetivo final: un  avión comercial de corto radio 100% eléctrico. Dado que la tecnología actual no permite dotarlo con baterías ligeras capaces de generar potencia suficiente, son pasos ineludibles.

Créditos:  EasyJet

Inicialmente el planteamiento está ideado para operativas  de vuelos no superiores a las dos horas. y lo cierto es que no estamos hablando de utopías , Airbus, Roll Royce trabajan conjuntamente en desarrollos de motores híbridos.  Llegado el momento todos estarán preparados para la conversión al eléctrico total con un mínimo de modificaciones. Aunque sea  de manera transitoria el  avión híbrido se perfila como solución idónea,  para reducir costes económicos a las aerolíneas con redes de vuelo regionales, que lo incorporen a sus flotas. Por otro lado la importante reducción de emisiones de CO2 será otra de sus bazas más importantes.  

Actualmente el fabricante trabaja en el prototipo a escala que permitirá completar las primeros ensayos aerodinámicos en el túnel de viento y posteriores fases pre-vuelo, fabricación y certificaciones. Si el programa cumple su calendario, las primeras unidades  surcaran los cielos por primera vez dentro de una década 

Créditos:  Dante Aeronautical

Un  avión de transporte de entre 20 y 35 pasajeros, impulsado por múltiples motores eléctricos cuya energía se obtendrá  por un sistema híbrido de baterías y generador, similar al utilizado en la actualidad por el sector de automoción con coches de recarga mediante enchufe. Los grandes avances en la fabricación de componentes ligeros de composite, permiten plantear avances importantes en el diseño de este tipo de aeronaves.  

Los objetivos de reducción de emisiones de CO2 trazados por los diferentes organismos y estados, requieren una disminución en aviación del 50% para el año 2050, respecto a los niveles netos del año 2005. Esto exige un cambio radical en el diseño de los aviones. La introducción de plantas de propulsión alternativas a los motores convencionales (como turbo propulsores y turbo-hélices que equipan los aviones de pasajeros en la actualidad), es clave para conseguir tal objetivo.